Mostrando entradas con la etiqueta CALZADO DE LOS AÑOS 70 -80. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CALZADO DE LOS AÑOS 70 -80. Mostrar todas las entradas

¿Y QUÉ NOS PONIAMOS EN LOS PIES PARA IR A LA PLAYA?



Quién de la época egeber@ no se a puesto para ir a la playa las tremendas cangrejeras que te mataban los pies y no había manera de quitárselas ni siquiera dentro del agua, porque allí estaba tu madre, gritándote desde la toalla sin moverse ni un pelo, que ni se te ocurriría quitártelas no fuera que te picara algo dentro del agua o pisaras algún bicho que estuviera escondido bajo la arena... ¿un bicho?¿qué bicho me va a  picar?... ¡¡ Hasta sangre llegué a tener en los pies por las dichosas cangrejeras !!...

Luego, también estaban las míticas chanclas azules con rayas blancas, que no es que fueran muy cómodas de llevar porque de vez en cuando, si te daba por correr con ellas, alguna de las dos salía disparada con la misma intensidad con la que corrías y si no mantenías el equilibrio te caías al suelo de morros. Pero dentro de lo que cabía, el pie si que lo llevabas más fresquito que con las cangrejeras y no te provocaban heridas en los pies.

Además las chanclas dieron la opción a muchos fabricantes, debido al éxito que tuvieron a tematizarlas con los personajes infantiles de dibujos animados o de personajes de programas infantiles que estaban de moda y claro, todo las madres a comprar las chanclas de los pitufos, de Xuxa...


SI PASA EL RATÓN POR ENCIMA DE LA IMAGEN PODRÁS VERLA A COLOR







LAS KATIUSKAS DE TREVINCA PARA IR AL COLE LOS DÍAS DE LLUVIA


Lo mejor de ir al cole en los 70 y 80, es que había poca variedad de calzado y sino todos, casi todos los niños y niñas de la época llevábamos el mismo calzado. Variaba el color en negro, marrón o granate, pero el tipo de calzado era el mismo. Por eso, cuando salieron al mercado las "Katiuskas de Trevinca" que además eran unisex, no había niño ni niña que los días de lluvia fueran al cole con ellas. 

Nos molaba mogollón ponérnoslas y meternos en los charcos, saltar dentro de ellos, dar patadas al agua e intentar mojar a tus compañeros. ¡ Para eso estaban ! ¿no?. No había madre que riñera a si hijo por haber echo tal travesura, eso si, al llegar a casa había que quitárselas antes de entrar por la puerta para dejar el suelo perdido.


¿Tú también tuviste unas katiuskas?